Nos parece algo casi tan raro y extraño como que un político diga la «verdad», en nuestros días.

Pero es posible, es posible sentirse segura.
Puedes llegar a sentirte segura, si decides confiar.
Segura contigo misma, con tu vida y con tu relación de pareja (puede llegar a sonar incluso más extraño, ¿verdad?).

La seguridad, como la confianza, tienen mucho de elección.

Ya que nunca podrás llegar a tener la certeza absoluta.

¿Me estaré equivocando o estaré haciendo lo correcto?
¿Me quiere o no me quiere?

Salvo que no nos damos cuenta de que muchas veces el error que cometemos es «razonar excesivamente» las respuestas a esas preguntas, justificar esas respuestas, cuando realmente sentimos y/o pensamos otra cosa.

Y digo esto porque, de hecho, yo puedo sentirme muy querida por alguien y, sin embargo, que ese alguien me quiera muy poco, y a la inversa; yo me puedo sentir muy poco querida por alguien y, sin embargo, puede quererme con toda su alma.

En definitiva, si me apuráis, no importa tanto lo que la otra persona sienta por mi, como lo que este sintiendo yo.
Porque si tengo que «convencerme» de que alguien me quiere o de que yo quiero a alguien… Mal vamos, ¿no?

La seguridad no es dependencia, no es control, ni confirmaciones y re-confirmaciones constantes.

Realmente, ¿qué te va a hacer sentir más segura?

Que tu chico te vaya a buscar cuando sales del trabajo todos los días o que te de un «spray de pimienta» y te enseñe como usarlo.
Que te diga todos los días que te quiere o que se disculpe cuando «meta la pata» o acepte tus disculpas cuando la metas tú, y siga a tu lado.
Conocerte a ti misma o que otra persona o personas te digan qué hacer, cómo hacerlo y qué sentir al respecto.

Como ya os decía, es una elección.

¿Qué vas a elegir tú?

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Sentirse «Segura»

Vuelvo a ISEP con una nueva ponencia, en la que volveré a exponer un caso, cuyo título es:

PNL Programación Neurolinguística aplicada a las Técnicas de Estudio

Si creéis que la corriente cognitivo-conductual se os queda corta, ya seáis usuarios o profesionales, os invito (tener en cuenta que hay que reservar plaza directamente con el centro) a que me acompañéis en esta sesión para ver un enfoque distinto, y comprobar por vosotros mismos cómo se pueden adaptar las técnicas a las personas, obteniendo grandes resultados.

Como «aperitivo», podéis ver lo que ya escribí al respecto sobre las técnicas de estudio.

¡Os espero!

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Sesión Clínica abierta: PNL Programación Neurolinguística aplicada a las Técnicas de Estudio

Para poder «ayudar» a los demás…

Tenemos que empezar por «ayudarnos» a nosotros/as mismos/as.

Imagina que estás de cooperante en África o en la India, ayudando en una misión humanitaria.
Has ido allí para ayudar, para dar, para cuidar a otras personas que lo necesitan.
Y, de repente, te ves con un plato de comida delante de ti, y no puedes dejar de pensar en todas las personas a las que has conocido, a las que vas a conocer y a las que nunca conocerás incluso, que no tienen ese plato de comida delante de ellas cada día.
¿Qué haces?
¿Te lo comes tú o se lo das a una de esas personas?

Tal vez, tu «Pepito Grillo» te diga que: «¡No seas egoísta!».
Al fin y al cabo, tú estás bien nutrido/a, y esas otras personas realmente lo necesitan.
Así que puede que se lo des a otra persona ese día… Incluso puede que al siguiente, y al siguiente, y al siguiente también.

Te sentirás bien contigo mismo, te sentirás bien contigo misma, porque estás siendo «muy altruista», no estás siendo egoísta, de hecho, estás pensando en los demás, antes que en ti mismo/a (y eso tiene «muy buena prensa», está muy bien visto, mirar por uno/a mismo/a, no, eso es egoísta, como si eso fuera algo totalmente asqueroso e indeseable y te convirtiera en una persona «de la peor calaña posible»).

Pero lo cierto es que, si sigues por ese camino, no tardando mucho, ya no podrás «ayudar» a nadie, porque tu estarás en tal «estado de necesidad», que no podrás seguir haciéndolo.
Eso si, altruista y «bien visto»… Mogollón.

Si, por el contrario, tú te comes tu plato de comida, podrás ayudar, no sólo a repartir comida entre las personas que lo necesitan, sino que, incluso, podrás ayudarles a que aprendan a generar, cultivar y gestionar su propia comida, lo cual si que marcará una diferencia significativa.
Porque no sólo estarás ayudando, sino que estarás construyendo para que esas personas sean independientes y se valgan por sí mismas, sin necesidad de que otra persona les proporcione un plato de comida a diario (salvo que se trate de una situación extrema, claro, para lo que podrán contar con tu ayuda).

Ayudar a los demás y compartir tu amor y tu alegría, no sólo es un regalo y una bendición, también es una responsabilidad.
La ayuda «mal entendida» no sólo te va a perjudicar a ti, también a los demás, porque ayudar no es salvar.

Pero, ¿por qué quedarse en el plato de comida?
¿Qué pasaría si estuvieras bien nutrido/a, tuvieras unos hábitos de vida saludables y cuidaras de ti, más aún, en todos los aspectos de la vida?
¿Qué podrías llegar a conseguir para ti y para los demás?

En el terreno psicológico pasa exactamente lo mismo.

Cuando me conozco a mi mismo, cuando me conozco a mi misma, cuando me proporciono lo que necesito y quiero, cuando cuido de mi, cuando hago lo que es mejor para mi, cuando hago lo que quiero hacer, es entonces, y sólo entonces, cuando puedo ayudar a los demás y cuidar de ellos/as.

Ya que si no me conozco a mi mismo/a, si no me proporciono lo que necesito y quiero, si no cuido de mi, si no hago lo que es mejor para mi, si no hago lo que quiero hacer, voy a acumular tal resentimiento, enfado, descontento, frustración, rabia, tristeza, vacío y falta de sentido de mi vida y de mis relaciones, que no sólo no podré ayudar a nadie, sino que cargaré todas mis relaciones con esos sentimientos y emociones, haciendo responsables a los demás (muchas veces inconscientemente, pero al final, son los que pagan «todos los platos rotos») de todo esto que estoy viviendo y experimentando y, más aún, de mi felicidad.

En otra entrada ya os explicaba la importancia de ser uno/a mismo/a.

Aquí, sólo me queda una cosa por deciros, yo, personalmente, no conozco a nadie que sea feliz siendo una persona que no es, no conozco a nadie que sea feliz cuidando de los demás y sin cuidar de si mismo/a, o anteponiendo a los demás a si mismo/a por sistema.
Y, a fin de cuentas, ¿cuál es el objetivo de la vida?

Publicado en Familia, Niños y Niñas, Psicología, Sabías que... | Etiquetado , , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados en Para poder «ayudar» a los demás…

Lo cual no significa que no lo quiera a mi lado.

Se que la afirmación del título en ocasiones da un mensaje equivocado, puede parecer que con eso estoy diciendo:
«No te acerques, ¡que te muerdo un ojo!»

Pero la realidad es muy distinta.

Necesitar, lo que se dice necesitar, necesitamos muchas menos cosas de las que pensamos.
Satisfacer nuestras, precisamente, «necesidades básicas» y poquito más.

Ahora bien, querer, queremos muchísimas cosas, cada día más, porque cada día se nos ocurre algo nuevo (si tenemos suerte, claro).

Y es precisamente esto, que te quiera a mi lado, lo que te hace tan especial, porque sin necesitarte, te estoy eligiendo.

Se que «queremos pensar» que necesitamos a la otra persona, porque parece que eso hace la relación y a la propia persona más especial o importante en nuestra vida, pero es todo lo contrario.

Las relaciones que se basan en la necesidad son dependientes o co-dependientes, según el caso. Y las personas desaparecen; es la necesidad y la relación lo que las define.

Las relaciones que se basan en querer (amar) son «relaciones de equipo», en las que compartir, crecer y florecer son los objetivos.

Elige a un hombre, elige a una mujer, que te quiera y que no te necesite.

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en «No necesito un hombre»

Es ser uno mismo.
Es ser una misma.

Escuche esa frase en una meditación guiada, la original en inglés es: «The key to healing is being yourself».

Yo os añado que es la clave para ser feliz.

¿Os parece que exagero?

Decirme una cosa, cada vez que habéis ido «en contra de vosotros/as mismos/as», cada vez que habéis hecho algo que realmente no queríais hacer o, por el contrario, habéis dejado de hacer algo que realmente queríais hacer, cada vez que habéis dicho o hecho algo que no pensabais o no sentíais, cada vez que no habéis sido fieles a vosotros/as mismos/as, cada vez que no os habéis parado a escucharos a vosotros/as mismos/as, cada vez que no habéis luchado por lo que queríais luchar… ¿Qué ha pasado?

A día de hoy, todavía no me he encontrado a nadie que me haya dicho que el resultado haya sido que ha sido mucho más feliz y se haya sentido más en paz consigo mismo/a.

Porque, amigos, amigas, lo que importa aquí no es quién tiene razón, ni qué es lo acertado ni que es lo equivocado.

La vida va de «ser feliz», no de ganar el concurso de puntos y méritos, como si fuera una oposición.

Os digo más, y si conocéis a algún opositor o lo sois vosotros/as, lo entenderéis perfectamente: ¿»se paga un precio muy alto» por sacarse la oposición?

Una oposición es importante, la vida más aún.

¿Qué precio estáis dispuestos a pagar por hacer «lo correcto» y dejar de ser vosotros/as mismos/as?

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en La clave para la «curación»

Que te apoyan, y a las que, además, admiras, te llevan a cotas de ti mismo/a que no habías ni soñado alcanzar.

Creo firmemente que las personas, con el apoyo necesario, podemos llegar prácticamente a cualquier lugar, podemos conseguirlo prácticamente todo.

Porque nos da seguridad para explorar más allá de los límites, como les pasa a los/as niños/as si tienen un apego seguro.

Tener ese apoyo es como un trampolín, un trampolín que te catapulta, a un sinfín de «piscinas», en los ámbitos más diversos de la vida que puedas imaginar.

Puedes adentrarte en lo más «tenebroso» de la caverna y aunque tengas cierto reparo o miedo en hacerlo, vivirlo con ilusión y genuina confianza.

Las personas que te inspiran te hacen soñar.

Las personas que te inspiran te hacen sentir que todo es posible.

Los límites los pones tú, está claro, pero si te sientes libre, inspirado/a, apoyado/a y seguro/a, habrá muy pocas cosas que realmente supongan un obstáculo.

Cuando encuentres esa inspiración, esa motivación, tu mundo, tu realidad, la forma en que te ves a ti mismo/a, cambiará por completo.
Nada volverá a ser igual.

Y esa inspiración se encuentra en los rincones más insospechados, en los lugares más inesperados, en las personas que menos te imaginas.
Sólo tienes que tener los ojos bien abiertos, porque está ahí, para ti, sólo está esperando a que la descubras.

¡Adelante!

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Las personas que te inspiran

Mostrar tu «vulnerabilidad» a otra persona creo que es un gesto de amor tan grande y tan precioso, que las palabras se me quedan cortas.

Sólo cuando te sientes aceptado/a, querido/a, valorado/a, respetado/a, apoyado/a, entendido/o, comprendido/a y amado/a tal y como eres, sin peros, sin excusas, sin limitaciones…
Es entonces, y sólo entonces cuando puedes mostrar tu yo más vulnerable y…
Hablar sin miedo de lo que te da miedo.

De lo que te asusta, de lo que anhelas, de lo que te supera, de lo que te bloquea,…

Como decía, es un gesto de amor enorme.

En terapia recibo este regalo cada día y no puedo estar más que agradecida, es extraordinario y yo soy muy afortunada.
Y confío en estar devolviendo eso también a cada una de las personas con las que trabajo a diario.
Creo firmemente que el amor es lo que mueve el mundo, y este es un ejemplo más.

Así que esta entrada se la quiero dedicar a todas esas personas que aman de esta manera tan preciosa y extraordinaria, haciendo del mundo un lugar tan especial.

Todos/as nos hemos «equivocado» (ya sabéis, si es que eso existe) al compartir este extraordinario regalo con personas que no lo entendían, aceptaban ni valoraban, pero ese es un punto más a nuestro favor, porque no nos hemos rendido.
Esa forma de amar es una de esas cosas que hacen que la vida valga la pena, hacen del mundo un lugar mejor y le dan esperanza al ser humano.
Todos/as vamos aprendiendo a lo largo de la vida con quien compartir nuestro amor.
No hay nada de que avergonzarse, es el camino de la vida.

¡No cambies nunca! ¡Sigue amando!

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Poder hablar de lo que nos da miedo

Lo más difícil de hacer…

A veces, es no hacer nada…
Ya lo decía Confuncio.

Muchas veces sabemos qué pero no sabemos cómo.

Nos desesperamos buscando la manera de hacer o no hacer algo, cuando en realidad la experiencia nos dice que todo «fluye».

Nos devanamos los sesos intentando buscar explicaciones y recetas mágicas, pero en muchas ocasiones no las encontramos, tal vez porque no existan, tal vez porque no están disponibles justo en el momento que las queremos y necesitamos.

El ejemplo que pongo normalmente es el siguiente:
Imagina que alguien importante para ti enferma de repente y necesita que le lleves al hospital.
Bajas a la calle o al garaje a coger el coche y descubres que hay un neumático pinchado…
¿Qué haces?
Las respuestas suelen ser: llamar a un taxi, a una ambulancia, pedir ayuda a un vecino, coger otro coche, etc.
A nadie se le ocurre contestar: pasarme 20 minutos preguntándome: ¿por qué demonios está la rueda pinchada?

Y es que, aunque nos suele parecer lo contrario, no necesitamos saber el por qué de las cosas para actuar y hacer lo que queremos hacer.

Un añadido al ejemplo es:
Teniendo en cuenta toda la situación anterior, ahora imagina que tú también estuvieras enfermo/a y te encontraras realmente mal.
Entonces, ¿llevarías igualmente a esa persona que lo necesita al hospital?
La respuesta suele ser un rotundo SI.

Tal vez os parezca de perogrullo, pero ¿sabéis qué significa eso?

Que cuando quieres hacer algo, algo que además puede ser prioritario para ti, no importan las circunstancias, lo haces, aunque te cueste muchísimo y lleve su tiempo, pero lo haces.

No se vosotros/as, pero yo saco tres conclusiones añadidas:

  1. Confía en ti, puedes hacerlo con todas las garantías, porque aunque no sepas explicar qué o cómo, vas a conseguir todo lo que te propongas.
  2. El amor es lo que nos mueve en la vida, es nuestra principal motivación, amor a nosotros/as mismos/as y a los demás (aunque a veces puedan entrar en conflicto, al menos, aparentemente).
    De ahí eso de «si escuchas a tu corazón, no te equivocarás».
  3. Y por último, dos frases que se pueden atribuir a lo que los psicólogos llamamos «pensamiento mágico», pero que yo creo que son absolutas realidades:
    1. «La suerte favorece a las mentes preparadas»: en este caso, si estás en la búsqueda de algo (activamente o sólo estando receptivo/a a ello) y movilizando todos los recursos a tu alcance (el principal es la actitud), las respuestas llegarán, más tarde o más temprano.
    2. «El universo conspira a tu favor, sólo está esperando que pidas»: pedir, no exigir. Por supuesto que puede llegar en un momento inoportuno o inadecuado, pero llegará, lo que tú hagas con ello, sólo depende de ti. Pero lo que está claro es que tienes motivos más que de sobra para tener fe y mantener la esperanza.

Deepak Chopra en su libro «Sincrodestino» lo explica maravillosamente bien.
Explica cómo cuando estamos «alineados» con nosotros/as mismos/as y con el universo, con la energía y la fuerza que nos une a todos/as y a todo, las oportunidades llegan, se muestran ante nosotros/as, en el momento preciso en el que estamos preparados/as para que lleguen, esto es, cuando estamos preparados/as para reconocerlas, cuando estamos receptivos/as a «las señales».

Dicho todo esto, sentaros cómodamente a disfrutar del maravilloso regalo que es la vida, no forcéis las cosas, dejar que fluyan, paso a paso, iréis encontrando las respuestas que realmente necesitéis y las piezas irán encajando, las cosas se irán dando en un orden casi perfecto, en el que todo tendrá sentido, en su momento, y os sentiréis completos/as y agradecidos/as por haber encontrado lo que al final es el objetivo de todo ser humano: «la felicidad» (un camino para muchos/as y no un resultado concreto, ni una respuesta concreta).

Publicado en Mujeres, Niños y Niñas, Pareja, Psicología, Sabías que... | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados en Lo más difícil de hacer…

Ni nosotras mismas lo sabemos…

Buscamos la “combinación perfecta”, esa que no existe y que no lleva más que a la frustración.

Ese «supuesto hombre o mujer perfecto/a» cuya imagen no se sostiene ni en nuestra mente, cuya descripción es tan enrevesada que nos cuesta ponerla en palabras.

Ya no digamos que sea coherente y realista.

Parece que «vamos a la compra» con nuestra lista bien preparada… La lista (porque si, hay una lista, aunque no lo reconozcamos) es interminable y absurda, y contiene muchos más «productos» de los que nosotras tan si quiera podemos «meter o querer en nuestro carro».

Los «supermercados» de hoy en día se han multiplicado por docenas: Tinder, Badoo, Meetic, eDarling, bares, bibliotecas, discotecas… Hay para todos los gustos y colores.

Porque si, en mi opinión, hemos cosificado (hombres y mujeres) las relaciones y a las personas, y pensamos que en el super encontraremos justo eso que buscamos, como si la realidad no fuera compleja y extraordinaria por sí misma, y tuviéramos que idear un «producto» (en este caso, sería una persona) que sea el «adecuado y deseable» para «todos los públicos».

Al final, todas decimos que queremos lo mismo…
“Alguien normal”…

Pero no, ese no, es que “es demasiado normal”, “tirando a aburrido”.

Ese otro… “es demasiado guapo”…

Nos engañamos pensando que una lista nos «asegurará» el éxito, que de esa manera «no cometeremos errores» y nos garantizaremos «encontrar» a la persona perfecta. Nos da cierta sensación de control.

Pero la dichosa lista lo único que consigue es aumentar nuestra ansiedad, hacernos estar hiper-vigilantes y frustradas, juzgar a los demás, no tomarnos tiempo para conocer a la persona que tenemos delante, estar tristes, ansiosas, decepcionadas, enfadadas con el mundo y con los hombres o mujeres, porque no es realista una concepción así.

Una persona va mucho más allá de una lista.

De hecho, es muy posible que lleguemos a encontrar a alguien con quien ni si quiera habíamos soñado, que nos sorprenda y embriague hasta tal punto que súbitamente entendamos las gilipolleces que hemos estado haciendo, pretendiendo controlar algo que no se puede controlar y jugando a ser Dios, tratando a las personas como objetos que satisfagan nuestras necesidades, en lugar de hacernos cargo nosotras mismas de ellas.

El secreto, por tanto, es: «¡Tener los ojos abiertos!»

Os podría hacer todo un análisis pormenorizado y generalista de qué nos gusta, qué no, que queremos (supuestamente) y que no; os aseguro que no sacaríamos nada en claro, porque al final, quien te gusta, te gusta, quien te enamora, te enamora, y no hay más.

No hay explicaciones razonables, ni interpretaciones inspiradas, ni fórmulas secretas.

Así que, yo te recomiendo que te ocupes de ser tú mismo, de ser tú misma, porque cuando encuentres a esa persona con la que conectas al instante, que te ve tal y como eres, que te ama, admira y acepta con todas tus partes, créeme, será tal la onda expansiva del “choque de planetas”, que lo que buscabas o no, lo que buscaba la otra persona o no, lo que quieres o no quieres, lo que la otra persona quería o no quería, el por qué ha ocurrido o el cómo, te importará un comino.

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en ¿Qué quieren las mujeres?

Es algo que todos/as, en algún momento, lo busquemos o no, vamos a hacer.

Las reglas de la sociedad, de nuestra comunidad, de lo que se espera de un hombre, de lo que se espera de una mujer, incluso nuestras propias reglas, que son las que más «duelen», por decirlo así.

Porque cuando rompemos las reglas, lo que nos encontramos es incertidumbre (la emoción que peor gestiona el ser humano), en otras palabras, salimos de la nuestra zona de confort.

Pero, como dicen en la película «Bajo el Sol de la Toscana»: ¿No son las «malas ideas» las mejores?

La flexibilidad psicológica es uno de los objetivos fundamentales de la terapia, a demás de uno de los mejores indicadores de salud mental.

Desde un punto de vista psicológico, por tanto, todo lo que amplíe nuestra experiencia y nuestra concepción de las cosas y de nosotros/as mismos/as, contribuye a nuestro bienestar.

¿Dónde está el límite?

Yo os diría que lo iréis descubriendo a cada momento, sobre la marcha.

De la misma manera que los/as niños/as van formando su personalidad y componen sus repertorios conductuales «probando sus límites», es decir, utilizando una de las estrategias de aprendizaje más rudimentarias, pero también más útiles, «ensayo y error», lo hacemos los/as adultos/as; de hecho, este proceso, continúa a lo largo de toda la vida, y sólo cuando erramos, podemos ajustar y re-ajustar nuestra experiencia, nuestra conducta y nuestras creencias.

Prueba, respeta, comete errores, vuelve a definir y re-definir los límites, inténtalo otra vez, prueba otra vez, re-calcula otra vez. ¡Disfruta!

Os dejo una canción para que le pongáis «ritmo» a esta reflexión: Renegades – X Ambassadors

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Romper las Reglas