“No necesito un hombre”

Lo cual no significa que no lo quiera a mi lado.

Se que la afirmación del título en ocasiones da un mensaje equivocado, puede parecer que con eso estoy diciendo:
“No te acerques, ¡que te muerdo un ojo!”

Pero la realidad es muy distinta.

Necesitar, lo que se dice necesitar, necesitamos muchas menos cosas de las que pensamos.
Satisfacer nuestras, precisamente, “necesidades básicas” y poquito más.

Ahora bien, querer, queremos muchísimas cosas, cada día más, porque cada día se nos ocurre algo nuevo (si tenemos suerte, claro).

Y es precisamente esto, que te quiera a mi lado, lo que te hace tan especial, porque sin necesitarte, te estoy eligiendo.

Se que “queremos pensar” que necesitamos a la otra persona, porque parece que eso hace la relación y a la propia persona más especial o importante en nuestra vida, pero es todo lo contrario.

Las relaciones que se basan en la necesidad son dependientes o co-dependientes, según el caso. Y las personas desaparecen; es la necesidad y la relación lo que las define.

Las relaciones que se basan en querer (amar) son “relaciones de equipo”, en las que compartir, crecer y florecer son los objetivos.

Elige a un hombre, elige a una mujer, que te quiera y que no te necesite.

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
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