Personas Mayores

Cada etapa de la vida plantea unos retos y unos hitos específicos: aceptar la enfermedad, seguir el tratamiento necesario, ampliar nuestro círculo de amistades, ampliar nuestras actividades (de ocio, familiares,…), mejorar nuestra comunicación con nuestra familia y entorno, etc.
Además, tendremos especialmente en cuenta las posibles deficiencias visuales y/o auditivas, así como las condiciones psicológicas y de salud, del paciente concreto, tanto debidas a la edad como a una posible enfermedad, ya que los patrones de envejecimiento son muy heterogéneos, y varian sustancialmente de persona a persona.

El objetivo principal que planteamos, desde la terapia, en las últimas etapas es “dar vida a los años”.
Trabajar por aumentar la calidad de vida, de una vida plena, satisfactoria y significativa, utilizando todos los recursos a nuestro alcance, tanto asistenciales como los que la Psicología puede aportarnos.

“La satisfacción en la vida es un predictor significativo de envejecimiento con éxito“.

DEPRESIÓN

Cuando una persona mayor se siente deprimida, a veces se considera un aspecto natural de esa etapa de la vida, pero no lo es en absoluto.

La depresión en las personas mayores, si no se trata, provoca un sufrimiento innecesario, tanto para la persona que la sufre como para su familia y entorno.

Los síntomas físicos, pueden ser pasados por alto fácilmente (también hay que tener en cuenta posibles efectos secundarios, tanto de medicamentos como de diversas enfermedades), pero los sentimientos de desesperanza y tristeza, no puede ser obviados, ya que causan un gran sufrimiento a las personas que los padecen, independientemente de su edad.

Estudios realizados acerca de la eficacia de la psicoterapia, demuestran que la depresión en la vejez puede tratarse eficazmente con psicoterapia.

ANSIEDAD

Cuando la activación se convierte en estrés y ansiedad:

    • Inquietud y/o impaciencia.
    • Taquicardia, aumento de la frecuencia respiratoria, sensación de ahogo, presión en el pecho, temblores en las extremidades, sacudidas, sensación de pérdida de control o del conocimiento, sudoración, rigidez muscular, debilidad muscular, inquietud motora y dolores o entumecimientos musculares, etc.
    • Manos frías y pegajosas, boca seca, sudoración, náuseas, diarreas, problemas para tragar o sensación de que se tiene algo en la garganta, etc.
    • Dificultades para comunicarse y para mantener la atención.
    • Preocupaciones excesivas que producen malestar (la muerte es la inquietud humana que ocupa el primer lugar, y que en esta población, sobresale por motivos biológicos y evolutivos).
    • Alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación al despertarse de sueño no reparador).

PROBLEMAS SEXUALES

– Deseo sexual disminuido o inexistente.

– Trastorno de la excitación sexual.

– Disfunción erectil.

– Anorgasmia.

– Dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales).

– Vaginismo.

– Desinhibición sexual, conductas inapropiadas.

TRASTORNOS DEL SUEÑO

Dentro de los trastornos del sueño destacamos el insomnio que se caracteriza por una dificultad para iniciar o mantener el sueño, o no tener un sueño reparador; también podemos padecer hipersomnia que, por el contrario, se caracteriza por una somnolencia excesiva (especialmente diurna).

Estos trastornos provocan un gran malestar además de afectar a nuestro desempeño laboral, a nuestra vida social y familiar, además de a otras muchas áreas importantes de nuestra actividad diaria personal.

ENFERMEDADES CRÓNICAS

El diagnóstico de una Enfermedad Crónica (p. ej., Diabetes, Asma, Fibromialgia, Artrosis, Osteoporosis, Esclerosis, etc.), bien sea a nosotros mismos o a un familiar cercano, en la mayoría de los casos, implica un duelo de nuestra vida anterior a la enfermedad, y la adopción de nuevas rutinas, de nuevos estilos de vida.

En algunos casos incluso supone ciertas limitaciones (pudiendo llegar a una Discapacidad permanente), en función del curso y tratamiento de dicha Enfermedad Crónica, con el impacto que todo ello tiene en nuestras vidas y en las de nuestras familias, tanto en ese momento, como a lo largo de nuestra vida a partir de entonces.

La Psicología te proporcionará la ayuda, los conocimientos, el apoyo y los recursos necesarios para aprender a integrar todos estos cambios y llevar una vida plena y satisfactoria.

OTROS PROBLEMAS

Agresividad: Tanto verbal como física, tanto consigo mismo como con su entorno.

– Problemas de atención.

– Problemas de memoria.

Deterioro cognitivo.

Demencias.

Trastornos de la Conducta Alimentaria: En esta población, nos referimos especialmente a patrones alterados de alimentación, es decir, si la persona se alimenta por exceso, o defecto o de forma desorganizada.

Psicóloga Colegiada