El Rechazo Social…

Nos duele.
¡Nos duele, de verdad!

Y es que los estudios han confirmado que “el rechazo social” activa las mismas zonas cerebrales que las del dolor físico.

En los últimos tiempos, en los que la tecnología y el avance de la sociedad, están promoviendo que cada vez nos relacionemos con más personas y nuestra imagen sea cada vez más pública y esté más expuesta a los comentarios y juicios de los demás, es extraordinariamente importante que tomemos conciencia de
qué es el rechazo social y qué podemos hacer al respecto.

Wikipedia lo define así:

“El término rechazo social hace referencia a la circunstancia en la cual un individuo es excluido en forma deliberada de una relación social o interacción social. El tema incluye tanto el rechazo interpersonal (o rechazo por los pares) como también el rechazo romántico. Una persona puede ser rechazada por un individuo o por un grupo de personas.
Además, el rechazo puede ser activo, mediante el acoso o la ridiculización, o pasivo, mediante ignorar a la persona, o darle un “tratamiento silencioso.”
El receptor de la experiencia de ser rechazado la percibe de manera subjetiva, y la misma puede ser percibida aún cuando no está presente.

Si bien los humanos son seres sociales, ciertos niveles de rechazo son una parte inevitable de la vida. Sin embargo, el rechazo puede convertirse en un problema cuando es prolongado o consistente, cuando la relación es importante, o cuando el individuo es muy sensible al rechazo.
El rechazo por todo un grupo de personas puede tener efectos muy negativos, particularmente cuando da lugar a un aislamiento social.”

Por tanto, podemos identificar determinadas situaciones en las que se puede producir ese “rechazo social“:

  • Cuando nuestra pareja nos deja.
  • Si unos amigos quedan y no me avisan, o no me llaman.
  • En el trabajo convocan una reunión y no me invitan a ella.
  • Alguien nos deja en evidencia o se mete con nosotros o nos ridiculiza, de la manera que sea, en persona, a través de Whatsapp, Facebook, Twitter o cualquier red social, o cualquier otro medio.
  • No conseguir un trabajo que he solicitado.
  • Cuando sentimos que no nos escuchan o tienen en cuenta.
  • Si nos hacen callar, sistemáticamente.
  • Etc.

Situaciones en las que los niños y niñas pueden experimentar “rechazo social”:

  • Los niños se meten con ellos en el colegio, o en el barrio, o donde sea.
  • Otro niño o niñas les dice que no les gusta o que es feo o tonto o friki o cualquier forma de hacerle sentir inferior, por cualquier motivo.
  • Cuando alguien les deja en evidencia o se mete con ellos o les ridiculiza o insulta, de la manera que sea, en persona, a través de Whatsapp, Facebook, Twitter o cualquier red social, o cualquier otro medio.
  • Si unos amigos quedan y no les avisan, o no les llaman.
  • Cuando otros niños no quieren jugar con ellos o les ignoran.
  • No les escuchan o tienen en cuenta.
  • Etc.

El acoso escolar, como el acoso laboral, son sólo dos formas en las que podemos estar experimentando ese rechazo.
Rechazo, que como os decía al principio, duele.

Las soluciones, según el caso, son muy variadas, e irán encaminadas desde:

  • El entrenamientos en habilidades sociales.
  • Las técnicas de resolución de problemas y toma de decisiones.
  • Pautas concretas, en general, para afrontar y resolver esas situaciones.
  • Trabajar la autoestima, tan deteriorada en situaciones como estas, para recuperar el amor por uno mismo y la alegría.
  • Intervenciones diversas con los otros niños, sus padres, el colegio y profesores.
  • Tratamiento farmacológico para la ansiedad y/o la depresión, si fuera pertinente.
  • Hasta asesoramiento legal, en caso de que fuera necesario.

Recibir el apoyo y respaldo necesarios, en todo caso, es fundamental.

Si sientes ese dolor, ese rechazo, y ves que el tiempo y todo el trabajo que estás haciendo contigo mismo no hace que mejore, si ves que tu hijo está sufriendo acoso escolar, le ves triste y deprimido, y ya no sabes qué hacer: pide cita a un experto y resuélvelo por fin.

¡No hay motivo para que sigas sufriendo!
Ni tú, ni tus hijos.

Es el lema de nuestra página web y de nuestro ejercicio diario:
¡Deja de Sufrir, Comienza a Vivir! (Russ Harris)

Quiero aprovechar esta entrada, además, para compartir con todos vosotros la fantástica iniciativa que se ha puesto en marcha, recientemente, con el teléfono gratuito para denunciar los casos de acoso escolar (las llamadas no aparecen en las facturas y cualquiera puede utilizarlo):

Teléfono Acoso Escolar: 900 018 018.

 

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
Esta entrada fue publicada en Mujeres, Niños y Niñas, Pareja, Psicología, Sabías que... y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El Rechazo Social…

  1. Pingback: ¿Por qué buscamos la aprobación de nuestros padres? | Psicólogo Torrejón de Ardoz

Los comentarios están cerrados.