Es un día maravilloso para «hacer las cosas bien».

Me explico.

No importa el tiempo que haya pasado, no importa cuánto tiempo hace que no hablas con esa persona o cuánto hace que no está en tu vida, o cuál es vuestra relación, a día de hoy.

Es más, si eres de las personas que piensa que: «Si realmente quisiera hacer «eso», ya lo habría hecho hace tiempo…»
Y te quedas tan tranquilo/a, pensando «lo coherente que eres» y lo «bien que te conoces» y lo «en paz» que estás…
Y, sin embargo, vuelves al tema una y otra vez.
Yo te digo una cosa…

Los seres humanos, somos auténticos «expertos», en justificarnos a nosotros/as mismos/as lo que sea, con tal de «hacer o no hacer», lo que sea que queramos hacer o no hacer, aunque no sea «lo mejor» para nosotros/as.

Míralo de este modo, hoy puedes darte la oportunidad a ti mismo/a, de hacer las cosas de otro modo y ver qué pasa.
Con este pequeño experimento, serás más libre.
¿Crees que exagero?
Eres libre cuando eliges, si haces lo mismo de siempre, y no te planteas otra opción, ¿dónde está tu libertad de elegir?

¡Hazlo! ¡Hoy!

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Hoy

Contenidos de nuestra mente, no verdades inmutables.

Por mucho que esos pensamientos «me griten», por mucho que esten presentes en mi día a día, por mucho que les de vueltas, por mucho que pueda llegar yo a identificarme con ellos, nada de todo esto cambia su naturaleza.

«Yo no soy mis pensamientos».

Son palabras, palabras a las que les damos un significado determinado, en función de nuestros aprendizajes y experiencias, y también de la sociedad y la cultura en la que vivimos.

Que yo piense algo en un momento determinado, no significa que sea cierto, ni que se ajuste a la realidad.

Es más, nuestro cerebro no entiende la diferencia, en un gran número de ocasiones.
Somos nosotros/as lo que tenemos que poner «orden» en ellos.

«Los pensamientos no son los que nos hacen daño, sino los significados y el lugar que les damos en nuestra vida».

¿Tienes «pensamientos» o ellos te poseen a ti?

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Los Pensamientos son…

Es una emoción natural y necesaria que nos previene contra posibles daños.

Pero que sintamos miedo no significa que tengamos que vivir nuestra vida como cactus: aislados de nuestro entorno, siempre protegiéndonos, siempre con las defensas puestas, y cogiendo lo mínimo e indispensable para sobrevivir y que no nos dañen.

Si hacemos eso, si vivimos como cactus, estamos dejando que el miedo tome el control, dejamos que el miedo tome las decisiones por nosotros, que sea nuestro guía.

El miedo es un aviso, es parte de nuestro sistema de alarma, pero no es el «extintor».

El miedo nos protege, nos pone limites para que no hagamos algo «peligroso».

«El miedo es nuestro amigo, pero no nuestro guía».

¿Tienes miedo?
¡Bienvenido/al club!

Ahora bien, ¿qué vas a hacer con él?

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en El Miedo

Aunque la otra persona «no lo merezca», y sobre todo si la otra persona, efectivamente, «no lo merece», nos da a nosotros/as la paz que tanto deseamos y buscamos.

Perdonar es perdonar.
Sin excusas, sin condiciones, sin peros.

Me diréis: «No es tan fácil».

Pero, en realidad, si que lo es.
No importa el daño que te hayan hecho, no importa las consecuencias que haya tenido, no importa cuánto tiempo haya pasado.

En el momento en el que perdones, podrás dejarlo ir.
Podrás pasar página, podrás seguir adelante.

Perdonar no implica entender por qué, ni comprender para qué, ni disculpar, ni justificar, ni mucho menos.
Perdonar implica aceptar que ha pasado lo que ha pasado, que ha tenido las consecuencias que ha tenido, que nos ha dolido, que no nos ha gustado, incluso puede que, aceptar que nos ha marcado, que nos ha cambiado. Y, simplemente, dejarlo ahí.

Cuando nos obstinamos en «no perdonar», nos quedamos enganchados psicológica, emocional y físicamente.
Con una mezcla de sensaciones y pensamientos que van del daño a la «sed de venganza», la necesidad de que se nos compense por lo ocurrido o se restablezca el equilibrio, se repare el daño.
Todo lo cual, trae de la mano rabia y enfado, suspicacia, desconfianza.
Y, aunque, es totalmente natural sentir todas esas emociones, lo que no tiene ningún sentido es quedarnos «enganchados/as» en ellas y hacer que sean el motor que nos guíe a la hora de vivir, de sentir, de tomar decisiones y de establecer nuestras relaciones.

Por eso, es uno de los motivos por los que no podemos «seguir adelante».

Nuestro cerebro, además, está preparado («programado») para protegernos, si percibe que hay una amenaza (venga de donde venga, pasada o presente), pondrá todos los recursos en su mano para que lo resolvamos. Eso significa, seguir ahí, anclados/as en el dolor, en la rabia, puede que incluso en la culpa.

Os digo más, lo verdaderamente difícil, no es perdonar a los demás.
El auténtico reto, lo realmente difícil y, de la misma manera, lo realmente significativo y que marcará una gran diferencia en tu vida y en tu relación contigo mismo/a, será:
¡Que te perdones a ti mismo/a!
Hayas hecho lo que hayas hecho, hayas pensado lo que hayas pensado, hayas consentido o permitido o abierto la puerta o dado cabida en tu vida, a lo que sea que hayas consentido, permitido, abierto la puerta o dado cabida en tu vida.

¡Mereces tu perdón!
Es uno de los mayores regalos que te puedes hacer a ti mismo/a.

¡Perdona!
¡Perdónate!

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en El Perdón…

Es una de las fortalezas que podemos cultivar y uno de los pilares de la «Psicología Positiva».

La «Psicología Positiva» se centra en desarrollar nuestras capacidades, no en las patologías, ni trastornos, ni carencias.

Dar las gracias (la gratitud) nos hace «sentir bien» a nosotros y a quien las recibe.
Nos hace sentir: satisfacción, orgullo, alegría, optimismo, fuerza, determinación…

Otras fortalezas son:

  • El Perdón.
  • La Ilusión.
  • La Esperanza.
  • La Capacidad de Amar y Ser Amado.
Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Dar las Gracias…

WhatsApp…

¿Herramienta de comunicación o de tortura?

Creo que es una pregunta que todos/as, en algún momento, nos hemos planteado, de una manera u otra.

Hemos pasado de mirar fijamente al teléfono, y descolgar y volver a colgar el teléfono (para asegurarnos de que «tenemos línea», claro) esperando que entre la «llamada deseada», a mirar fijamente el estado y la última hora de conexión en WhatsApp de «esa persona».
Pensando que por arte de magia y de «birli birloque», nuestra «energía psíquica» hará que, «esa persona» se sienta inspirada e irremediablemente motivada para escribirnos.

Visto de otro modo, esta herramienta, puede permitirnos aprender a «demorar la recompensa», es decir, a «dejar de esperar» un refuerzo inmediato (que en este caso sería que nos contestaran).

La realidad, en muchas ocasiones, es bien distinta, porque ni nos planteamos «esperar».

Las preguntas se nos acumulan:
¿Por qué no me contesta, si escribí a esa persona hace dos minutos y veo que está «en línea»?
Esa persona me ha dicho que está trabajando y no puede atender el teléfono, ¿cómo es posible entonces que la haya visto conectada hace 5 minutos y no me haya contestado o escrito?
Se supone que «no hace mucho caso al teléfono», ¿por qué entonces la he visto conectada, a esa persona, durante dos horas?
¿Me está engañando?
¿»Pasa de mi»?
Y así, un largo, etcétera.

«Miles de años de evolución, y la incertidumbre sigue siendo la emoción que peor gestionamos los seres humanos».

Algunos/as pensarán que esto sólo le ocurre a las personas obsesivas, o a las personas a las que les gusta el drama, o las personas «dependientes emocionalmente», o a las personas, que directamente están «desesperadas».

Seamos sinceros/as, no es sólo cosa de nuestro/a vecino/a.

Todos/as somos seres humanos, todos/as queremos conectar con alguien, todos/as queremos amor, todos/as queremos que «las cosas vayan bien», todos/as queremos «seguridad», «certidumbre», de un modo u otro.

Aunque podamos pensar, que la única certidumbre que podemos tener en esta vida, es que vamos a morir, algún día, no es del todo así.
Hay certidumbres que podemos tener.

Cuando abrimos los ojos a la realidad y aceptamos que, las cosas son como son, no como nos gustaría, un abanico bien amplio se abre ante nosotros/as.

Teniendo todo esto en cuenta, amigos y amigas…

Coger «el santo teléfono», meterlo en un cajón (ponerlo en silencio primero), poneros una de esas canciones que «resucitarían a un muerto», y dedicaros a vivir vuestra vida.
Total, esperéis o no, miréis fijamente el teléfono o no…
¡Eso no va a cambiar nada!
Miento, sólo cambiará una cosa, convertirá vuestro dolor en sufrimiento.

Publicado en Pareja, Psicología, Sabías que... | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados en WhatsApp…

Es la emoción que peor gestionan los seres humanos.

Sin embargo, hay ciertas «certidumbres» que podéis tener, entre otras:

  • Todo va a cambiar, y cambiará, y será así, siempre.
  • El dolor, duele.
    No importa la edad que tengas, no importa cuánto hayas vivido o «en cuantas plazas hayas toreado». El dolor, duele.
  • Hay cosas en tu vida, a las que le dedicarás mucho tiempo, esfuerzo, cariño e ilusión, y aún así, no saldrán como quieres.
  • Hay cosas en tu vida que irán como quieres, y no tendrás ni la menor idea de por qué.
  • Hay cosas que irán aún mejor de lo que esperabas, y te generarán dudas e inseguridad (por retorcido que te pueda parecer).
  • Hay cosas que irán mucho peor de lo que pudieras esperar, y aún así, cual «ave fénix«, remontarás el vuelo, pero te dolerán, aunque no te guste que te duelan tanto.
    «Si las cosas no han acabado bien, es que aún no han acabado».
  • «El cuento de la lechera» sigue de rabiosa actualidad, harás planes, fantasearás con ellos, aunque no haya la menor base empírica para hacerlo, lo harás.
  • Te ilusionarás, tendrás expectativas altas, y algunas de ellas no se cumplirán, ni en tus sueños (¿es que por eso tenemos que dejar de soñar?).
  • Habrá experiencias, situaciones, relaciones, que tendrás la sensación, que se repiten una y otra vez en tu vida.
    Si es así, el universo te está dando la oportunidad de que aprendas, depende de ti cuántas veces quieras intentarlo.
  • Va a haber gente que te va a engañar, que te va a mentir y que te va a decepcionar.
    Y en muchas de esas ocasiones, esa persona, serás tú mismo/a.
  • Tendrás citas maravillosas que se quedarán en eso, en una cita maravillosa, y por muchas vueltas que le des, explicaciones alternativas que busques e invocaciones que hagas a Eros o Cupido, nunca sabrás por qué, y el hecho no cambiará.
  • Habrá personas y relaciones a las que te costará decir: Adiós.
    Sólo que eso no significa lo que pueda parecer…
    Significa que has amado, aunque haya sido durante una sola noche, aunque haya sido durante 15 minutos o tan solo en un suspiro.
    El amor, es amor, no entiende de medidas.
  • Por mucho que mires el móvil, revises su estado, su última hora de conexión, etc, etc, etc…
    Si no te quiere escribir, no lo hará.
    ¿Por qué? Ni idea, pero…
    ¿Es que acaso necesitas saber por qué se ha pinchado una rueda para cambiarla?
Publicado el por Cristina | 1 comentario

Una de las primeras cosas que tenemos que aprender a diferenciar, para no ser esclavos de nuestros pensamientos.

Hecho: «La mesa tiene cuatro patas»

Valoración: «La mesa es bonita»

Valoración que puede parecer un hecho: «Esa mesa es la mejor que voy a encontrar»

¿Probamos con algo un poco más complicado?

Hecho: «Trabajo 10 horas diarias»

Valoración: «Trabajo demasiado»

Valoración que puede parecer un hecho: «En mi trabajo me explotan y es muy injusto, no me lo merezco»

¿Un poco más complicado?

Hecho: «Mis padres me llaman una vez cada 15 días»

Valoración: «Mis padres no me quieren»

Valoración que puede parecer un hecho: «Nadie me va a querer, si mis padres no me quieren»

¿Imaginas ya hasta que punto podemos complicarnos la vida con nuestras Valoraciones?

Publicado el por Cristina | Comentarios desactivados en Hechos y Valoraciones