¿Cómo afrontar un momento difícil?

Algunos consejos:

  • Haz un listado de todas las cosas que tienes pendientes: lo que sea, no importa.
    El objetivo es mantenerte ocupado/a, poner orden en tus cosas y finalmente sentirte satisfecho/a por estar poniendo el foco en algo “provechoso” para ti.
  • Apóyate en tus amigos/as y en las personas que te quieren: a veces pensamos que se van a “cansar” de nosotros/as, pero nos quieren, no lo harán, y en estos momentos, necesitas a esas personas, su cariño, su atención, su escucha, sus consejos, su presencia, su compañía.
  • Organízate: haz planes, queda con gente, busca cosas que hacer, cosas que tengan sentido para ti, que te llenen, organiza tu casa, tus armarios, tus papeles, tu trabajo,…
  • Se cariñoso/a, amable y considerado/a contigo mismo/a: estás pasando un momento difícil, hay cosas que no te va a apetecer hacer, vas a estar de un humor irritable, te va a costar sonreír, te va a costar hacer las cosas.
    Todo eso es perfectamente lógico, se comprensivo/a contigo mismo/a, como lo eres con los demás.
  • Date permiso para enfadarte, para llorar, para soltar sapos y culebras por la boca: ya lo sabes sentir es sentir, no entiende de conveniencias ni de qué es correcto o que no, sientes lo que sientes, no hay más.
    Desahogarte te proporcionará cierto alivio, es posible que no “solucione” las cosas, pero te ayudará a procesar tu dolor.
  • Escribe: te ayudará a procesar tanto tus pensamientos como tus emociones, te permitirá entender, evolucionar y resolver.
  • Planifica cosas agradables: te ayudará a ver el “otro lado de la realidad”, que ahora mismo no estás viendo.
  • Baila: no se por qué, pero ayuda. Ayuda a sacar “todo lo malo” y cargarte de energía.
    Tal vez, en tu caso, sea otra cosa lo que te ayude a esto mismo: salir con la bici, cocinar, ocuparte del jardín, pintar,…
    Lo que sea, hazlo.
  • Ponte límites: sobre todo de tiempo, para llorar, para aburrirte, para hablar de ello, para pensar en ello.
    Seguramente te parezca muy artificial, pero es el modo de que le dediques tiempo sin que se convierta en tu única realidad, en toda tu vida, porque de ser así, te puede acabar consumiendo.
  • Sal a pasear, a tomar el aire: la actividad no sólo te hará generar endorfinas, también te ayudará a procesar lo que está ocurriendo.
  • Céntrate en la resolución de problemas: si algo tiene solución, soluciónalo, si no la tiene, acéptalo.
  • Tómate tiempo para descansar: cuando pasamos por un momento difícil, todos nuestros recursos, intelectuales y físicos están en marcha, buscando soluciones y la manera de superar lo ocurrido, y es agotador.
    Aunque pienses que físicamente estás “bien”, tu cuerpo tiene que recuperarse de un trauma, de un golpe, todo nuestro ser está sintiendo lo que está pasando, no sólo nuestro corazón y nuestra alma.
  • Cuida de ti: proporciónate lo que necesitas, en estos momentos, más que nunca, tú eres responsable de ti mismo/a y te necesitas más que nunca, haz por ti mismo/a lo que harías por una persona a la que quieras muchísimo, tu hermano/a, tu hijo/a, tu sobrino/a.
  • Haz lo que “quieras” hacer: esta vida es de titanes, de valientes, seguramente tengas que tomar decisiones difíciles, puede que arriesgadas, decisiones en las que no sepas cuáles van a ser las consecuencias ni los resultados.
    Si quieres ser feliz, la opción más “fácil” o más “correcta” seguramente no sea la mejor para ti.
    Sea como sea, toma una decisión, asume los costes y beneficios, y sigue adelante.
  • Ten paciencia: por lo general las respuestas y las soluciones no vienen así como así, por arte de magia.
    No lo sabemos todo, no tenemos todas las respuestas, lleva su tiempo.
  • No tomes decisiones precipitadas: una vez más, tómate tu tiempo. Ten en cuenta que estás pasando un momento difícil, y te puedo asegurar que no es el momento para tomar decisiones, deja que las cosas vayan encajando.
    Cuando llegue el momento, sabrás qué hacer.
  • Di “te quiero” todas las veces que puedas: comparte tus sentimientos y emociones, compártelos contigo mismo/a y con los demás.
    Puede que estés enfadado/a, furioso/a incluso, decepcionado/a, triste, dolido/a,… pero sigues amando, y esa es la parte más extraordinaria de la vida.
    Parece que expresar nuestra rabia nos resulta natural, pero no nuestro amor, no solemos encontrar el momento para decir un “te quiero”… Pues este es el momento, más que nunca.
  • Supera el día: las metas a medio-largo plazo nos parecen absolutamente inalcanzables en estos momentos, no conseguimos ver más allá. Sentimos que no tenemos ganas, ni energía, ni fuerzas para llegar allí.
    Así que céntrate en hoy y aplica todo lo anterior.
    Mañana, ya se verá.
    Ayer, ya pasó.
  • Ten esperanza: hoy no sabes qué hacer, no sabes qué va a pasar, no sabes cómo te vas a recuperar, ni cómo vas a recomponerte después de lo ocurrido.
    La creencia, por irracional que parezca, de que “todo irá bien”, que “con el tiempo todo encontrará su lugar y estarás mejor, serás feliz, otra vez”, te ayudará en estos momentos en los que sólo ves oscuridad alrededor.

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
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