Yo también voy los sábados por la tarde…

A los centros comerciales.

Pensaréis: ¡Chorrada de la vida que acaba de soltar esta mujer!

Se que normalmente hablo de vivir la vida, de ser feliz, de atreverse, de cumplir tus sueños, de traspasar tus barreras, de cambiar, de luchar, de vivir con plenitud, como si yo viviera en una especie de “mundo paralelo”, en el que todo fuera de “color de rosa”, pero lo cierto es que…

Yo también tengo obligaciones, responsabilidades, “compromisos”, quehaceres, tareas, arduas, tediosas, aburridas,…

Yo también pago facturas, yo también tengo rutina en mi vida, yo también cojo atasco cuando tengo prisa, yo también tengo que esperar para pagar, yo también siento ganas, a veces, de “darle a alguien con un bate de béisbol”, yo también me frustro, yo también lloro, yo también tengo problemas de salud, en definitiva, “yo también voy los sábados por la tarde a los centros comerciales”.

Es sólo que… ¡No todos!

Se que, a veces, nos vemos tan copados con todas estas cosas que “la rutina se nos echa encima” y no vemos “más allá”.

Pero lo cierto es que, es responsabilidad nuestra “salir” de esa vorágine, o al menos, ponerle límites.

La vida puede llegar a ser muy tediosa, vacía en cierto modo, monótona, predecible, aburrida.

Todos/as pasamos épocas así, lo que duren, dependerá de nosotros/as mismos/as.

Hacer de hoy, un día extraordinario, está al alcance de nuestra mano.

Sólo hay que echarle ganas.
Y si no te quedan, pues sin ellas, pero… ¡Hacerlo!

A fin de cuentas, ¿cuántas cosas hacéis, sin gana ninguna?
Pues si es algo que “merece la pena” y, además, es lo que quieres, con más motivo, ¿no?

La vida es extraordinaria, nosotros y nosotras, aún más, sólo es cuestión de propornerse: “ir por ese camino”.

A veces, uno/a espera a esa persona o a ese momento o a esa “cosa”, que haga que todo cambie, que le de las ganas que anhela tener o lo que sea que necesite, para cambiar de vida.
Pero, ¿y si nunca llega?

Yo me pregunto: ¿a qué estamos esperando para vivir la vida que queremos vivir?
¿Por qué esperar “tanto” de los demás o de la vida?

Todo lo que necesitas, está en ti.

Toma una decisión, la decisión de vivir justo la vida que quieres vivir, ni más ni menos.

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
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