Huir

Eso que a veces nos pide el cuerpo, pero que parece que “está mal”.

La respuesta de ansiedad activa un mecanismo de “huida o lucha”… ¿Por algo será, no?

Y es que, como suelo decir:
“Elige tus batallas”.

“Una retirada a tiempo, es una victoria”.

Me encantan los refranes, como bien sabéis, para mí, encierran una sabiduría casi infinita.

Pero, ya en serio, yo soy “peleona” y “guerrera” por naturaleza, pero he aprendido que esa parte de mi puede suponerme una frustración totalmente innecesaria, si no la aplico donde corresponde.

Habrá “batallas” que claramente no te interese luchar, bien porque sea una “inversión” desproporcionada de recursos, o simplemente innecesaria, bien porque sea prácticamente “imposible” ganarla, bien porque no tenga ningún sentido lucharla, sin más.

Pareciera que para ser “proactivos/as” y “resolutivos/as” (que es lo que se “supone” que se espera de todos/as nosotros/as), nos tuviéramos que “meter en todos los charcos”.
Yo no lo creo.

“Batallas” que yo considero innecesarias:

  • Convencer a otra persona de algo y/o hacerle ver su error.
  • Forzar a tu cuerpo y/o a tu mente a hacer o pensar algo.
  • Cambiar a otra persona.
  • “Convertirme en otra persona”, para conseguir que una relación funcione o un trabajo o un estatus, por ejemplo.
  • Engañarme a mi mismo/a.
  • Hacer algo que no me gusta o no quiero hacer, en absoluto.
  • Convencerme a mi mismo/a de algo que realmente no pienso o siento.
  • Compararme con los demás.
  • Pretender cambiar ciertas “cosas” o hacer que funcionen de otra manera, cuando no dependen de mi o no sólo de mi.

Como siempre os digo, ir en contra de vosotros/as mismos/as es “una batalla” en la que sólo podéis perder.

Se que “huir” parece de cobardes, nos devuelve la imagen de nosotros/as mismos/as de que somos “acomodaticios/as”, “vagos/as”,… lo que sea.
Pero no hay caminos definidos para la felicidad, sólo vosotros/as podéis definir dónde está vuestra felicidad.

Yo creo que sólo hay una “huida” que os va a complicar más la vida que mejorarla, y es huir de vuestros problemas, y por ende, de vosotros/as mismos/as.

Si ahora, estando aquí, no gestionas tu salud, tus problemas familiares, tus hábitos de alimentación o sueño, tus finanzas, tus relaciones personales, tus pensamientos,…
¿Realmente crees que a 3.000 o a 5.000 o a 10.000 kilómetros vas a hacerlo mejor?

Como dice Russ Harris:
“Deja de sufrir, comienza a vivir“.

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
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