No tengo elección

Una de las creencias/frases clásicas del autoengaño, que tan bien se nos da a los seres humanos, y cuanto más inteligentes, peor.

Ya que supone que “vivimos” en una jaula, salvo que los únicos que somos capaces de “meternos” en esa jaula…
¡Somos nosotros/as mismos/as!

No tenemos más compromisos, más obligaciones ni más responsabilidades que los que nos marquemos nosotros/as mismos.
La ley tiene el poder de “obligarnos” a hacer algo que no queremos hacer, eso es cierto, sin embargo, aún en ese caso, podemos elegir no acatarla, desde luego, en caso de que nos neguemos, tiene consecuencias, pero aún así, podemos elegir.

Como digo siempre, yo elijo.

Siempre hay algo que podemos hacer, otra cosa es que queramos o vayamos a hacerlo, por sus consecuencias.

Mi “derecho asertivo” favorito es:
“El derecho a decidir no ser asertivo”.

Precisamente por eso, porque yo elijo.
Lo que realmente nos hace libres es la información, para así poder elegir, no nuestras circunstancias.
Para “no ser asertivo/a” tengo que saber qué es la asertividad y cómo “ser asertivo/a”, sino difícilmente voy a poder elegir.

¿Tiene consecuencias?
Por supuesto, yo no me engaño, las asumo, y sigo adelante, pero no me justifico, ni ante mi misma, ni ante nadie (o al menos procuro no hacerlo y “pillarme a mi misma”, si es así, porque es un mecanismo de nuestra mente, y nadie está libre de él).

Si estoy haciendo la “gilipollez de mi vida”, soy consciente de que la estoy haciendo (la mayoría de las veces, al menos), y no intento “racionalizar” por qué es la mejor opción o por qué no tengo otra opción (que podría hacerlo).
¿Que me voy a “caer con todo el equipo”?
Probablemente, pero… ¿Y qué?
¿A qué hemos venido a esta vida?

Las justificaciones sólo son excusas que nos “montamos” para hacer una cosa u otra, tal vez porque nos cuesta mucho simplemente decir: “lo hago porque quiero” o “no lo hago porque no quiero”.

¿Qué pensarían los demás?
¿Qué pensaría mi amiga si le dijera que no la llevo al aeropuerto porque, sencillamente, no quiero hacerlo, porque no me apetece?

Ahora bien…
¿Qué vas a pensar tú de ti mismo/a por hacer algo que realmente no quieres hacer o por dar y darte “excusas” para no hacer lo que quieres de verdad?

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
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