Emociones Desagradables (¿”Negativas”?)

Sentir no entiende de signos positivo o negativo (como ya mencionamos en la entrada: Sentir: Pros y Contras).

Tildar las emociones de negativas o positivas es evaluarlas, ponerlas una nota, pero lo cierto es que cada persona, en cada momento, hace una valoración determinada de su experiencia concreta, y esta valoración va a determinar cómo se relacione esta persona consigo misma y con su entorno. Y esto lo podemos elegir, podemos elegir nuestras valoraciones (ver: Podemos elegir nuestras Valoraciones).

Si yo etiqueto determinadas emociones como “negativas” es evidente que entonces serán emociones a evitar, emociones dañinas, perjudiciales. En tal caso, puedo optar por bloquearlas, no sentirlas, distanciarme de ellas (y de todos los mensajes que puedan darme mi cuerpo y/o mi psique).

Lo que no esperamos es lo que nos deparará esta “práctica quirúrgica” de desconexión…

Imagina que te han despedido, tu pareja te ha dejado y te han puesto una multa, todo en el mismo día…

¿Se supone que tienes que estar dando saltos de alegría y dando gracias al destino, Dios o el universo por lo que te ha ocurrido?

CryVas a estar triste, decepcionado/a, dolido/a, frustrado/a, tal vez incluso te sientas impotente, angustiado/a, cabreado/a, iracundo/a… y la lista sigue…

¿Y sabes qué? Es justo como tiene que ser.

Y si, lo se, según lees esto piensas: “¡mira tú qué bien!, ¿eso es todo?, ¿tengo que aguantarme y sufrir?”. De lo de sufrir ya hablaremos en otra entrada de este blog (El Sufrimiento), aquí en lo que quiero hacer hincapié es en que lo que estamos sintiendo no puede estar mal, no puede estar equivocado. Te estás sintiendo así, de acuerdo, acéptalo, date permiso para sentir el dolor, la angustia, el enfado, la impotencia, lo que sea que sientas. Siéntelo y déjalo ir.

Lo que sientes, sea lo que sea, no te destruirá. ¿No lo tienes claro?

Piensa en cada vez que te has sentido “mal” (las comillas las pongo por que sentirse mal no es una emoción, más bien es una valoración, una vez más, de cómo me estoy sintiendo o de lo que estoy sintiendo), has sentido alguna emoción desagradable, con tal intensidad que estabas firmemente convencido/a de que no lo superarías, que no podrías seguir adelante. Y bien, ¿ha sido así?

Muchas veces lo que ocurre es que, pasado el tiempo y el procesamiento que hemos hecho de lo que ha ocurrido y de nuestras emociones, tal vez no nos haya llevado a experimentar un auténtico alivio, no lo hemos conseguido integrar en nuestro sistema cognitivo y emocional por completo pero, sin duda (y salvo caso excepcionales como en el estrés postraumático) esa emoción o emociones iniciales se han convertido en otra cosa, en otra emoción o emociones más tolerables y manejables, que nos han permitido seguir con nuestra vida (con mayor o menor grado de interferencia, por supuesto).

Es en un segundo momento, después de haber sentido lo que has sentido es cuando llega el momento de plantearse qué hacer con lo que ha ocurrido, de re-elaborar tus planes, tus objetivos. Busca una solución, aprende de lo que ha ocurrido, plantéalo como una oportunidad no meramente como un problema (que muy posiblemente también lo sea pero, ¿realmente quieres quedarte ahí?, en ese lugar oscuro y sin puertas ni ventanas).

Ahora plantéate qué hubiera ocurrido si te hubieras permitido experimentar ese dolor, darle su lugar, y entonces, trabajar con ello. ¿Crees que tu experiencia hubiera sido diferente?

Sólo hay una manera de averiguarlo, ¿no te parece?

No me entendáis mal, a lo que os animo es a sentir (para un análisis más detallado ver: Sentir: Pros y Contras), no a hundiros.

Si por el contrario, como decíamos al principio, bloqueamos nuestro sentir, lo que acaba ocurriendo es que perdemos nuestra capacidad de ilusionarnos, alegrarnos, disfrutar. Y eso ninguno lo esperamos ni deseamos, pero lo cierto es que “todo es sentir”, si bloqueamos nuestras emociones desagradables/negativas, bloqueamos también las agradables/positivas en consecuencia, y empezamos a parecernos mas a una acelga impasible que al ser humano que queremos ser.

¿Conclusión?

Las emociones desagradables/negativas no sólo no nos destruirán, sino que acercarán nuestra vida y a nosotros mismos más a nuestro ideal.

Y esto será infinitamente más fácil si nos dejamos de etiquetar y evaluar nuestras experiencias y sentimientos y nos limitamos a vivir y experimentar, en definitiva, sentir, porque los “límites innecesarios” y los miedos anticipatorios desaparecerán.

Acerca de Cristina

Psicóloga Colegiada Torrejón de Ardoz
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Una respuesta a Emociones Desagradables (¿”Negativas”?)

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